Mr. Barker | Agencia Creativa

Yihadismo 3.0

La conquista de mentes y corazones en las guerras convencionales del pasado ha sido el factor determinante de las grandes victorias. El DAESH no ha pasado esto por alto.

La estrategia de la organización terrorista gira en torno a la columna vertebral de la comunicación, un elemento trascendental para sobredimensionar la amenaza, generar una propuesta atractiva de futuro y alimentar las expectativas de sus seguidores.

Una buena carta de presentación es fundamental, por ello el DAESH trata de proyectar una identidad de marca y una narrativa que le ha permitido, hasta hace relativamente poco, incrementar sus fondos y sus adeptos mediante una estrategia de captación, radicalización y fidelización con un coste aproximado a cero y en un tiempo récord.

A diferencia de otras organizaciones, el DAESH ha logrado materializar las aspiraciones del yihadismo y adaptarlo al contexto actual, aprendiendo de los errores de su ‘competencia’ y convirtiéndose en un entramado cuya comunicación puede tildarse de profesional.

Dentro del gigante mediático del DAESH, el conglomerado más rentable y destacado es Al Hayat Media Center, dirigido a la audiencia global y a un público objetivo segmentado para el que se elaboran contenidos adaptados a nivel interno y a nivel externo, además de videojuegos de alta calidad.

El brazo central de su comunicación corporativa es su estrategia intrusiva de saturación en redes sociales, pues la inmediatez que estas proporcionan, el control de la terminología aplicada, los programas de encriptado y los clicks y retweets en la sombra, han permitido al DAESH acercarse al logro de sus objetivos propagandísticos a través de una verdad manipulada.

Sin embargo, el dominio de las lenguas y el diseño editorial no han logrado ocultar sus ideales frustrados, motivo por el cual la comunicación del DAESH trata de lograr el eco buscado reivindicando todo tipo de acciones indiscriminadas y llamando a la comisión desesperada de atentados.

El DAESH pretende hacernos creer que lo peor está por venir de la mano de células y equipos durmientes que despertarán para retomar el objetivo primigenio del califato universal, al menos en el espacio virtual.

Habrá que ser pacientes y estar pendientes del curso de los acontecimientos, ya que la caída de sus bastiones territoriales no implica que la amenaza vaya a llegar a su fin. No olvidemos que el DAESH es una organización acostumbrada a resurgir de las cenizas y a explotar nuestras debilidades en su favor.

 

Publicado en

Noelia García

El orden internacional podría ser equiparado a la perfección del caos, adoro intentar reubicar sus piezas y, particularmente, descubrir quién maneja sus hilos.

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