Mr. Barker | Agencia Creativa

Sí a los buenos hábitos

Después de haber disfrutado de las vacaciones de Semana Santa, familia, amigos y demás, empiezan los famosos «voy a ponerme a dieta» y «voy a apuntarme al gimnasio» antes de que llegue el verano (entre otros). Pero nunca funcionan, ¿cierto?

Bien, yo os propongo que dejéis de lado estas falsas promesas a corto plazo y os hagáis una para toda la vida. Empezar a cuidar vuestro cuerpo y vuestra mente a partir de pequeños hábitos saludables, una alimentación adecuada y un poco de ejercicio.

Dietas vs Hábitos saludables

No es que quiera meterme con las dietas, pero considero que es mucho más importante tener un cuerpo y una mente sana, que ir perdiendo y cogiendo kilos el resto de tu vida. Si nos proponemos llevar un estilo de vida más saludable con hábitos buenos, no solo conseguiremos mantener el peso deseado, sino que además no pasaremos hambre, no tendremos ansiedad y estaremos mucho más sanos, tanto físicamente como mentalmente.

Y es que el hecho de hacer dietas y restringir comidas nos agota. Eliminar nutrientes esenciales de nuestras comidas (lo que forma parte de una gran mayoría de las dietas) hace que nuestro cuerpo tenga déficits, y, a la larga, todo esto tendrá como consecuencia una larga lista de problemas.

No solo nos sentiremos más cansados y débiles, sino que podremos llegar a tener problemas digestivos, estreñimiento, diarreas, diabetes, dolores de cabeza… todo ello junto con aspectos psicológicos como ansiedad o cambios de humor.

A todo esto, hay que añadir que haciendo dieta no aprendemos a comer de forma adecuada, por lo que al finalizarla nos encontraremos con el famoso efecto rebote.

No pain, no gain.

El hecho de cuidarse y adaptar un estilo de vida sano lleva su tiempo y tenemos que saber ser pacientes.

En un mes no podemos pretender conseguir un cuerpo tonificado, perder grasa de zonas localizadas o simplemente acostumbrarnos a comer de una determinada forma; pero al intentarlo durante un mes (¡o incluso menos!) notaréis cambios en todo vuestro cuerpo: tendréis más energía durante todo el día, dormiréis mejor y os costará menos levantaros por la mañana, estaréis de mejor humor, os sentiréis menos pesados y hasta vuestra piel lucirá mucho mejor.

Todo esto lo digo principalmente porque yo lo he vivido de primera mano; el hecho de comer productos que mi cuerpo realmente no necesitaba o que no me sentaban bien (por ser procesados, no naturales, poco saludables…) me hizo experimentar la mayoría de los aspectos que acabo de mencionar.

No digo que todo el mundo tenga que pasar por esto cuando come alimentos poco saludables o que no son los más naturales del mundo; sé que hay muchas personas que llevan una alimentación determinada y se encuentran perfectamente a pesar de comer alimentos no del todo saludables.

Pero, a pesar de que os sintáis bien con vuestra alimentación actual, os animo a que probéis y hagáis algunos cambios en ella.

Con 5 hábitos saludables puedes mejorar tu día a día

  • Come variado, equilibrado y con moderación. Hay que comer de todo, siempre que esto incluya alimentos nutritivos y excluya productos vacíos de nutrientes y llenos de  calorías 0.
  • Aprende a diferenciar entre satisfecho, lleno y llenísimo. Si llegas a un punto en el que has comido demasiado y te encuentras excesivamente lleno, tu digestión va a ser mucho más lenta y tu cuerpo no será capaz de digerir los alimentos como es debido.
  • Come natural, local, fresco y orgánico. Siempre que sea posible, ya que de esta forma evitarás que los productos que tomes hayan sido modificados genéticamente, tengan toxinas o incluso elementos nocivos para la salud.
  • Cuanta más verdura, mejor. Intenta tomar algo de vegetales en todas tus comidas, de 5 a 7 porciones de verde al día, y cuanto más, ¡mejor!
  • Haz 3 comidas grandes y 2 dos pequeñas. Solo si realmente tienes hambre. Muchas veces comemos de más y lo hacemos inconscientemente porque ya tenemos costumbre. Prueba a evitar el picar entre horas un día, y en el momento en que estés acostumbrado a comer algo, bebe agua, tomate un té o una infusión. A veces comemos pensando que tenemos hambre, pero en realidad lo que tenemos es sed. Si realmente tienes hambre, escoge algo saludable, como las opciones que te enseño aquí .

 

Veréis que no es tan complicado, y que a las 2 semanas, empezaréis a sentiros mucho mejor de lo que os sentíais antes.

Incorporar hábitos saludables en nuestro día a día y acostumbrarnos a ello es complicado, pero hay que ir haciéndolo poco a poco hasta que finalmente tanto nuestro cuerpo como nuestra mente se acabe acostumbrando. Con paciencia y con mucha fuerza de voluntad,  llegará un día en que ni siquiera os apetecerá comer todos aquellos productos que antes ansiabais, y veréis mucho más atractivo todo aquello más fresco, natural y que aporta millones de beneficios a vuestra salud. #LoMásVital

Publicado en

Carol Panizo

Me apasiona la nutrición, la cocina y el deporte. Encontrar el equilibrio en mi vida a partir de estos tres aspectos es lo que me ha llevado a escribir sobre ello. Inspirar y motivar a la gente a que sientan lo mismo que yo, es lo que me ha traído aquí.

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