Mr. Barker | Agencia Creativa

Comer sano y nutritivo y cómo conseguirlo

Comer sano. Dos palabras tan sencillas y tan a la orden del día pero al mismo tiempo tan desconocidas.

Se habla de comer sano como si eso significara estar a dieta o tener que limitar tus comidas a la típica ensalada de lechuga, a comer verduras al vapor o una pechuga de pollo a la sartén.

La comida saludable está vista como algo aburrido y con poco sabor. Estamos convencidos (de hecho yo lo estaba hace unos años), de que si queremos estar FIT o, simplemente, sanos y sentirnos bien con nosotros mismos, tenemos que privarnos de comer rico, sabroso o incluso no poder disfrutar comiendo.

Si mi dieta ha cambiado con el tiempo es porque he visto que el hecho de reemplazar la comida basura por productos naturales y frescos (alimentos reales) no me ha aportado más que cosas positivas, y además, he conseguido encontrar el punto en el que disfruto mucho más comiendo de forma natural y saludable.

No voy a negar que lo procesado tenga más sabor y sea más vistoso que un plato de verduras; eso está claro. Pero creedme, los pros están muy por debajo de los contras en todo este tipo de alimentos.

Composición formada por comida procesada a la izquierda y alimentos sanos a la derecha

Alimentos naturales vs. Alimentos procesados

Los productos procesados o ultraprocesados, es decir, todo aquello que ha pasado por manos de la industria, no nos aportan más que una sensación de bienestar momentánea.

Todos ellos han recibido un procesamiento industrial, en el cual se han eliminado todos los nutrientes esenciales y se han remplazado por aditivos, azúcares y otros productos químicos para no obtener productos escasos en sabor y para que estos puedan conservarse en buenas condiciones el mayor tiempo posible.

Al haber cambiado por completo la naturaleza del producto, en el momento en que este tipo de alimentos son digeridos, nuestro cuerpo no detecta ningún componente  aprovechable (no tiene nutrientes, por lo tanto no es útil), así que lo guardará en forma de grasa.

Y no solo nos afectará a nivel físico y estético, sino que todos estos productos están llenos de toxinas y factores que pueden perjudicar a nuestro organismo, lo que provocará que nuestro cuerpo reaccione ante ellas para combatir los efectos negativos que puedan surgir de tal reacción.

Por otra parte, su alto contenido en azúcares refinados puede crear adicción y, a la larga, ocasionar una gran lista de problemas tanto a nivel físico como emocional.

En el otro bando nos encontramos con los alimentos naturales. Estos son todos aquellos que en ningún momento han pasado por manos de la industria, ni se les ha añadido ningún tipo de aditivo, ya sean grasas, azúcares, sal o otros productos químicos, por lo que conservan todos sus nutrientes y sus beneficios.

Este tipo de productos no solo nos pueden satisfacer combinados de una forma adecuada, sino que también pueden aportarnos una larga lista de beneficios para nuestra salud y nuestro cuerpo, gracias a que están libres de toxinas y componentes nocivos.

Quien cree que comer sano y nutritivo es aburrido, es porque no lo ha probado. El organismo requiere un período de adaptación, y para muchas personas es difícil. Pero en el momento en que tu cuerpo (¡y tu mente!) han pasado por ello, ambos notarán los beneficios.

Una alimentación sana no exige restricciones, simplemente tiene que estar compuesta por productos naturales y frescos, que no estén envasados y que no hayan sido procesados.

10 Consejos para comer sano

Para todos aquellos que queráis empezar a cuidaros pero no sepáis realmente cómo iniciaros en este mundo, os dejo algunos consejos que yo llevo a cabo en mi alimentación diaria y con los que he aprendido a comer de una forma más sana, y además, de disfrutar con ella.

  1. Dejar de comprar todo producto que tenga en su etiqueta ingredientes que no conozcas. No me refiero a dejar de comprar productos pasados por la industria, porque eso es muy complicado; simplemente fijarse en las etiquetas de los productos, e intentar que  estos contengan el mínimo número de ingredientes posibles, o al menos que estos no sean aditivos, azúcares añadidos o químicos.Composición formada por una imagen de una etiqueta con un alimento procesado y un texto instando a la gente a leer las etiquetas de los alimentos.
  2. Re-colocar tu nevera, cocina y despensa. Poner a la vista todos los productos naturales y frescos, y dejar apartados todos aquellos sean de origen industrial.
  3. Planificar las comidas y la lista de la compra. Sí tenéis claro lo qué vais a comprar y a cocinar, os evitaréis el momento en el que vuestra mente se deja llevar y escoge opciones menos saludables.
  4. Ir a hacer la compra con el estómago lleno. Comprar con el estómago vacío nos impulsará a escoger opciones mucho más altas en azúcares, grasas no saludables y carbohidratos simples.
  5. Beber 2L de agua al día. Suena a tópico, pero muchas veces nos creemos que tenemos hambre, cuando en realidad lo que necesitamos es beber agua.Composición formada por una botella de agua y un texto instando a la gente a beber dos litros de agua
  6. Cocina. Anímate a pasar más horas en la cocina y a prepararte tú mismo los platos. No solo ahorrarás dinero, sino que te sentirás orgulloso de llegar a comer cosas tan deliciosas y que encima sean creación tuya.
  7. Al cocinar, no añadir sal, sino especias. Os sorprendería lo que un montón de especias bien combinadas pueden hacer en vuestro plato.
  8. Desayuna SIEMPRE. El desayuno es una de las comidas más importantes del día, siempre hay que tenerla en cuenta. (La importancia de un desayuno saludable)
  9. Come platos coloridos. Lo alimentos coloridos están llenos de vitaminas, nutrientes, minerales y antioxidantes, lo que te aportará muchos beneficios y además te resultará más apetecible.Composición formada por un plano lleno de alimentos saludables
  10. Cambia lo blanco por lo integral. Ya sea en el pan, como en el arroz, la pasta, las harinas, el azúcar… lo integral siempre será mucho mejor porque significará que no ha sido refinado, y por lo tanto seguirá manteniendo la fibra necesaria que nos aportan estos alimentos.

 

No quiero cambiar vuestros hábitos, simplemente os animo a descubrir un mundo diferente y con mucho más sabor de lo que parece. Si lo probáis, veréis que a la larga vuestro cuerpo lo agradece y comprobaréis que, con el tiempo, todo aquello que antes os llamaba tanto la atención, simplemente dejará de hacerlo.

Publicado en

Carol Panizo

Me apasiona la nutrición, la cocina y el deporte. Encontrar el equilibrio en mi vida a partir de estos tres aspectos es lo que me ha llevado a escribir sobre ello. Inspirar y motivar a la gente a que sientan lo mismo que yo, es lo que me ha traído aquí.

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