Mr. Barker | Agencia Creativa

Adiós al azúcar

Aunque muchos de nosotros somos conscientes de que el azúcar es algo muy negativo para nuestro organismo e intentamos evitarlo en la gran mayoría de lo posible, muchas veces lo consumimos sin ni siquiera saberlo.

En España, el consumo de azúcar es cuatro veces mayor de lo que recomienda la OMS, y en la gran mayoría de las ocasiones proviene de la cantidad de productos procesados que se encuentran en nuestra dieta. Aunque no lo creamos, muchos de ellos contienen azúcares añadidos (ya sea para conseguir sabor, mejorar su conservación…). Si os dedicáis un día a leer las etiquetas de los productos envasados que tenéis por casa, comprobaréis que muchos alimentos como el pan, los yogures desnatados de sabores, las salsas, la bollería o cualquier alimento que no sea 100% natural llevan azúcar o cualquier otro derivado de este (jarabe, melaza, glucosa, maltosa, dextrosa, dextrina… sí, todos ellos son azúcar).

El problema del azúcar

Su consumo no solo nos puede causar enfermedades y problemas como la diabetes, la obesidad o la hipertensión arterial, sino que ha demostrado ser un producto altamente adictivo.

Pese a no haber ninguna teoría que lo demuestre, los casos que se han llevado a cabo para estudiarlo han demostrado que, efectivamente, el azúcar puede crear adicción. Incluso tú mismo te habrás percatado de ello.

Esta adicción puede llevarnos a sentir una cierta dependencia, y en ninguno de los casos esto podría llegar a ser positivo para nosotros. No solo entras en un círculo vicioso del que no puedes salir, sino que puedes llegar a sentir su falta si no lo ingieres y acabar provocando depresión (en el peor de los casos).

Cómo evitarlo

Como ya os habré mencionado alguna vez, hace unos años yo misma solía ser la persona más golosa del mundo y a la que le encantaba el dulce más que a un niño, pero con el tiempo me di cuenta de que el consumo de azúcar no podía hacerme ningún bien, así que decidí eliminarlo de mi día a día. Para todos aquellos que queráis intentarlo y hacerlo desaparecer de vuestras vidas, aquí os dejo algunos consejos que a mí, personalmente, me ayudaron a decirle adiós.

  1. Menos alimentos procesados y más naturales. La mejor forma de evitar el azúcar en nuestro día a día es ser conscientes de lo que comemos en todo momento. Si optamos por una dieta llena de productos naturales y dejamos de lado todo lo envasado, no tendremos que pasar por el momento de analizar y leer etiquetas en todo momento, evitando así el riesgo de estar consumiendo algo que pueda perjudicarnos o que sea negativo para nuestra salud.
  2. Evitar el alcohol. Las bebidas alcohólicas contienen grandes cantidades de azúcar, por lo que si lo que queremos es renunciar al azúcar refinado, deberemos dejarlas de lado o evitar consumirlas a menudo.
  3. Selección de marcas. Haz un pequeño recorrido por el supermercado y analiza las marcas de los productos que sueles comprar. Escoge aquellas que no contengan ningún tipo de azúcares añadidos y acostúmbrate a comprar siempre las mismas, así evitarás tener que leer etiquetas cada vez que vayas a comprar.
  4. Consume más grasas saludables. Alimentos altos en grasa como el aguacate, los frutos secos o las semillas no solo sacian el apetito sino que además ayudan a regular el azúcar en sangre (evitando la gula) y aceleran el metabolismo, lo que provocará que tu cuerpo utilice el azúcar para transformarlo en energía y no en grasa.
  5. Si necesitas algo dulce, que sea hecho en casa. En los momentos que te apetezca tomar algo dulce y tengas la tentación de caer en los productos industriales, escoge algo que te sacie y te quite el ‘gusanillo’, pero que sepas qué contiene. Hazte tus propios bizcochos, galletas, barritas o cualquier dulce que te apetezca. Aquí tenéis un par de maravillosas recetas de unas galletas y bizcochos sin gluten que no contienen ningún tipo de azúcar, y son ideales para saciar a los golosos.
  6. Encuentra alternativas naturales y no refinadas. ¡No penséis que por ser más saludables sean mejores! Es importante ser consciente de que a pesar de no ser tan malo como el azúcar blanco o refinado, no dejan de tener glucosa y por lo tanto si abusamos de ello tampoco será positivo para nuestra salud. Pero si tomáis o cocináis algo dulce, intentad que sea con alguna de estas alternativas: azúcar de coco, azúcar de panela, sirope de agave, sirope de arce, miel de manuka o estevia pura.
  7. Añade canela. La amo, y, para mí, es una de las mejores soluciones si lo que queréis es endulzar vuestros platos dejando de lado el azúcar. Acostúmbrate a añadirla a tus comidas dulces, y ya verás que con el tiempo dejarás de necesitar añadir esa cucharada de endullzante extra. Además, la canela ayuda a regular el azúcar en sangre.
  8. Plátano como sustituto. Los plátanos son ideales para añadir el toque dulce a tus recetas como bizcochos, galletas o magdalenas. Cuanto más maduros estén, más dulzor aportarán a tus creaciones, así que olvídate de tirar esos plátanos negros que nunca quieres comerte, ¡utilízalos para tus bizcochos!

Todo esto no significa que tengas que eliminar por completo el azúcar de tu vida y que nunca más puedas disfrutar de un buen postre o de un par de copas. Hay que saber disfrutar de los pequeños placeres y que poner limitaciones o ser demasiado estrictos con nosotros mismos tampoco es bueno. Yo soy la primera que no digo que no a un dulce en las ocasiones especiales y me gusta disfrutar de un pequeño premio de vez en cuando, pero se trata de tener un control sobre ti mismo, de saber llevar una rutina en la que no sientas necesidad o dependencia por el azúcar y de ser consciente a la hora de tomarlo.

Publicado en

Carol Panizo

Me apasiona la nutrición, la cocina y el deporte. Encontrar el equilibrio en mi vida a partir de estos tres aspectos es lo que me ha llevado a escribir sobre ello. Inspirar y motivar a la gente a que sientan lo mismo que yo, es lo que me ha traído aquí.

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