Mr. Barker | Agencia Creativa

Planet Hulk en versión nórdica y el mito del Ragnarok

La secuela más esperada de nuestro superhéroe nórdico favorito Thor: Ragnarok se estrenó el pasado octubre, conformando la tercera fase del Mundo Cinematográfico de Marvel. El director neozelandés, Taika Waititi, decidió resetear por completo la solemnidad y el dramatismo de Thor (2011) hacia el giro cómico de los excéntricos Guardianes de la Galaxia con un mash-up del cómic Planet Hulk. El cambio radical del dios del trueno es indiscutible y, aunque no es la mejor película de Marvel, es una historia entretenida que regala dos horas de desconexión.

Para que nos hagamos una idea sobre la sencillez del argumento, la profecía del Ragnarok está cerca y Thor intentará evitarla a toda costa. Mientras tanto, Hela (la diosa de la muerte) escapará de la cárcel donde la encerró Odín para conquistar Asgard y la galaxia. Pero no acaba ahí, en un intento de Thor por detenerla, él y su hermano Loki encallarán en el planeta de Sakaar, donde Thor luchará como gladiador, con la intención de volver a Asgard y parar el Ragnarok, junto a un viejo amigo: El increíble Hulk.

Mi pregunta es: ¿Qué relación tiene el filme y sus personajes con el mito nórdico del Ragnarok?

En la oscuridad absoluta del principio de los tiempos no existía ni mar ni tierra, la espesa bruma invadía el horizonte. Nada podía divisarse. Y nada, comenzó el principio del todo. A través de la niebla se extendía el mundo de Niflheim que ocultaba el cielo y la tierra en su gélido manto. En su lado opuesto, mucho más al sur, se encontraban las tierras de fuego, el mundo de Muspell. Un fuego arrasador que contrastaba con la oscuridad de Niflheim. En el comienzo del todo, cuando los dioses aún no existían, Surtur reinaba en Muspell empuñando su espada flamígera que arrasaría los nueve mundos cuando llegara el Ragnarok y, con él, caerían uno a uno todos los dioses ¿O no?

Los hijos de Loki y Angrboda: Hel(a), Jormungundr y Fenrir.

Cuando Odín se enteró de que Loki volvió por tercera vez del país de los gigantes le hizo llamar. Odín sabía que Loki había tenido tres hijos con la giganta Angrboda mientras su esposa Sigyn y sus hijos Narfi y Vali continuaban en Asgard. Su intención era traerlos del lejano Jotunheim.

Una vez llegaron a Asgard, Odín les esperaba en el salón del trono con ansias por conocer a los tres pequeños. Para su sorpresa, los hijos de Loki no eran como el resto de los dioses. La primera en llamar fue Hel. La niña mostraba por su lado derecho una cara sonrojada, con labios carnosos y el color de ojos de su padre, en cambio, su lado izquierdo estaba ausente de vida, amoratado y putrefacto. Odín contempló a la pequeña y la encomendó ser la reina del inframundo, soberana de los muertos.

Después, el padre de todos se quedó mirando al hijo mayor de Loki, Jormungundr, la serpiente. La criatura crecía a medida que pasaba el tiempo y Odín decidió llevarla donde no hiciera daño a nadie. El padre de todos acompañó a Jormungundr al océano que se extendía alrededor de Midgard y cuando la soltó, se quedó esperando hasta verla desaparecer.

Cuando regresó a la fortaleza de Asgard, mandó llamar al último de los hijos de Loki: Fenrir. Al igual que la serpiente de Midgard, Fenrir crecía sin parangón. Era un lobezno gris y negro, inteligente y voraz que hablaba con la lengua de los dioses. El  miedo sucumbió en la mente de los Aesir y por ello idearon una forma de que Fenrir quedara inmovilizado y no ocasionara ningún mal. Con la ayuda de los enanos, forjaron unas cadenas de acero irrompible que ataría a Fenrir para la eternidad. Cuando el lobo se percató de la conspiración juró que mataría a Odín y que antes de ello, en el final de las cosas, devoraría el sol y la luna.

Fuera de la personificación de los hijos de Loki y Argboda nos encontramos otra estrella dentro de este ruedo: Valquiria. El personaje interpretado por Tessa Thompson está basado en las mujeres guerreras de la mitología nórdica que recogían a los héroes fallecidos en combate para guiarlos hasta el Valhalla y luchar junto a Odín en el Ragnarok. La fuerza e independencia que emanan de la heroína la convierten en una mujer que está fuera de los roles de género. Una maravilla.

La visualización de los protagonistas no es una calcamonía exacta de los héroes y villanos que aparecen en Marvel, pero, obviamente este no es su cometido. Podría describir cómo sucedió el fin y el comienzo de los tiempos, aunque para ello tendría que ponerme al nivel de uno de los mejores escritores del siglo XXI y, teniendo en cuenta que el relato de Neil Gaiman en “Mitos nórdicos” es insuperable sería una pérdida de tiempo.

Por este motivo, solo os diré que en apenas diez páginas Gaiman ha conseguido relatar los acontecimientos de uno de los episodios más emblemáticos de la mitología nórdica como si de un cuento se tratara, para dar cabida a una velada acogida entre una buena infusión y el calor de un hogar. “Asgard sobrevivirá a la batalla final y con ella nacerá un nuevo comienzo”. El renacer de la vida explicado desde el imaginario colectivo de una sociedad que ha llegado a nuestros corazones gracias a series como Vikings o The Last Kingdom pasando del mito al logos para finalizar en una espiral eterna, inmaterial y cargada de conciencia.

Carla Pascua

Nacida en el Reino de León y con un único propósito en la vida: la arqueología, no en vano mis amigos me llaman Indiana. Siento debilidad por los superhéroes, por los mitos del mundo antiguo (cuanto más al norte mejor) y por el baloncesto, donde Curry es el único sheriff de la pista. El mundo es un lugar maravilloso y lleno de aventuras esperando a ser descubiertas.

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