Mr. Barker | Agencia Creativa

Cojamos una palabra al azar: CLIP.

Un trozo de alambre con dos paralelas que se unen con puntas ovaladas y con diferentes pliegues. Esa es la forma más frecuente en un clip.  Un objeto metálico, con un mecanismo tipo pinza con el cual se pueden agrupar documentos impresos con el fin último de mantenerlos unidos.

Como diría Jöel Dicker en su libro ‘La verdad sobre el caso Harry Quebert’:

«¿Cuál es su opinión?

  • No está mal. Pero creo que le das demasiada importancia a las palabras.
  • ¿Las palabras? Pero, cuando se escribe son importantes, ¿no?
  • Sí y no. El sentido de la palabra es más importante que la palabra en sí.
  • ¿Qué quiere decir?
  • Bueno, una palabra es una palabra y las palabras son de todos. Basta con abrir un diccionario y elegir una. Es en ese momento cuando se vuelve interesante: ¿será usted capaz de dar a esa palabra un sentido particular?
  • ¿Cómo cuál?
  • Coja usted una palabra y repítala en uno de sus trabajos, por todas partes. Cojamos una palabra al azar: clip. La gente empezará a decir cuando hable de usted: “Ya sabes, “Mr. Barker y sus Becarios” la plataforma de los clips. Y después, llegará el momento en que, al ver clips, la gente empezará a pensar en ‘La ventana de las letras’. Se fijarán en esos diminutos hilos de acero y se dirán: “Me pregunto qué es lo que ha podido ver en ellos”. Y después  empezarán a asimilar clip y ‘La ventana de las letras’. Y cada vez que vean clips, pensarán en su contenido y en ‘La ventana de las letras’. Ya no verán esos instrumentos de la misma forma. Sólo en ese instante estará usted escribiendo algo. Las palabras son de todos, hasta que uno demuestra que es capaz de apropiarse de ellas.

Algunos querrán hacerle creer que un gran texto tiene relación con las palabras, pero es falso. Se trata de una relación con la gente».

La realidad es que llevo coleccionando estos sujetapapeles durante años sin conocer el poder que concedían y, sí,  los he utilizado para que acompañen a seres cercanos y queridos en sus carteras. Creo que tienen un fin y así lo explico en este acopio de palabras.

Como escribió Jöel Dicker:

«Hacer por hacer nunca ha tenido sentido: así que no tenía nada de extraño que fuese incapaz de escribir una sola línea. El don de la escritura es un don no porque escriba correctamente, sino porque puede dar sentido a su vida. Todos los días hay gente que nace, y otros que mueren. Todos los días, millones de trabajadores anónimos entran y salen de enormes edificios grises. Y luego están los escritores. Los que escriben viven la vida más intensa que los demás, creo».

Yo creo. Creo que hay una posibilidad de hacer las cosas de otra manera. Por supuesto, con gente cercana, ilusión y rebeldía.

«- En el fondo, Harry, ¿cómo se convierte uno en escritor?

  • No renunciando nunca. Mire, la libertad, el deseo de libertad es una guerra en sí mismo. Vivimos en una sociedad de empleados de oficina resignados y, para salir de esa trampa, hay que luchar a la vez contra uno mismo y contra el mundo entero. La libertad es un combate continuo del que somos poco conscientes. No me resignaré nunca».

A lo que quiero llegar es a que los clips se pueden crear de la forma que quieras, por ello en este mismo combate desde mi escritorio te invito a que pruebes.

Sujetar, adjuntar, anexar, enganchar, sostener, fijar hojas sueltas que no necesiten encuadernación ni la quieran. La variedad puede ser infinita. Y por ello la variabilidad es el picante de todo esto. He aquí el quid de la cuestión. Insignificantes barritas de metal que hacen más intensa la vida de La ventana de las letras’.

Mi primer clip no alberga más que una idea y un texto para presentaros esta plataforma y su objetivo. Pero lo resumen una pregunta y una respuesta del mismo libro:

«- ¿Se arrepiente de haber escrito ese texto?

Quizás… un poco… no lo sé… el arrepentimiento es un concepto que no me gusta: significa que no asumimos lo que hemos sido».

 

#PonteElSombrero y mira a través de #LaVentanaDeLasLetras.

 

“Los clips dan vida”.

Fernando Roa

Con el sombrero de Sherlock: "sabes que mi método se basa en la observación de tonterías.", con mis palabras creo en el poder de las acciones.

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